¿Estás pensando en hacer una escapada a Suiza y buscas una ciudad que puedas conocer en pocos días? Basilea es una opción perfecta para un fin de semana.
Situada a orillas del río Rin y muy cerca de las fronteras con Francia y Alemania, Basilea combina un precioso casco histórico, edificios medievales, museos, arte contemporáneo y un ambiente muy especial junto al río.
Aunque muchas veces queda eclipsada por otras ciudades suizas como Zúrich, Lucerna o Berna, lo cierto es que Basilea tiene mucho que ofrecer y es bastante fácil de recorrer a pie.
En esta guía te propongo una ruta por Basilea en 2 días, pensada para aprovechar al máximo una escapada de fin de semana y conocer sus lugares imprescindibles sin ir corriendo de un sitio a otro.
Además, al final del artículo encontrarás algunas ideas de excursiones desde Basilea por si tienes más días para explorar los alrededores.
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Toggle¿Merece la pena visitar Basilea en un fin de semana?
Sí. De hecho, dos días son un tiempo bastante bueno para conocer los principales atractivos de la ciudad.
El centro histórico concentra buena parte de los lugares imprescindibles y permite recorrerlos caminando, mientras que el río Rin sirve como eje para descubrir algunos de los rincones más bonitos de Basilea.
Además, su situación geográfica hace que sea una base interesante para descubrir otros lugares de Suiza, Francia y Alemania.
Desde Basilea puedes llegar fácilmente a destinos como Colmar, Friburgo de Brisgovia o Estrasburgo, mientras que otras ciudades suizas como Berna, Lucerna o Zúrich también pueden plantearse como excursiones de un día.
Qué ver en Basilea en 2 días
El primer día lo dedicaría principalmente al casco histórico, donde se concentran algunos de los edificios y plazas más interesantes de la ciudad.
La ruta puede hacerse prácticamente a pie y te permitirá descubrir Basilea sin necesidad de utilizar continuamente el transporte público.
1. Marktplatz
Comenzamos la ruta en Marktplatz, la Plaza del Mercado.
Es uno de los puntos más animados del centro de Basilea y está presidido por uno de los edificios más reconocibles de la ciudad: el Ayuntamiento.
De lunes a sábado suele celebrarse aquí el mercado, por lo que es un buen lugar para empezar a descubrir el ambiente local.
2. Ayuntamiento de Basilea
El Rathaus, o Ayuntamiento de Basilea, es uno de los edificios que no puedes perderte durante tu visita.
Su característica fachada de color rojo destaca especialmente en Marktplatz y es uno de los grandes símbolos de la ciudad.
Si tienes tiempo, puedes visitar también su interior, ya que el edificio cuenta con patios y espacios decorados que muestran la importancia histórica de Basilea.
3. Spalenberg
Desde Marktplatz puedes continuar caminando por las calles del casco antiguo hasta llegar a Spalenberg.
Esta zona es perfecta para pasear tranquilamente, descubrir pequeñas tiendas y disfrutar de algunas de las calles más bonitas del centro.
Aquí merece la pena olvidarse un poco del mapa y perderse por las callejuelas.
El casco antiguo de Basilea destaca precisamente por sus calles estrechas, plazas escondidas y edificios históricos. Según Turismo de Basilea, cuenta además con más de 200 fuentes repartidas por sus calles.
4. Spalentor
Uno de los lugares más fotografiados de Basilea es Spalentor, una de las antiguas puertas de entrada a la ciudad.
La puerta formaba parte de las antiguas fortificaciones medievales y actualmente es uno de los pocos elementos que quedan de aquellas murallas.
Su aspecto medieval contrasta con la ciudad moderna que la rodea.
5. Barfüsserplatz y Barfüsserkirche
Continúa la ruta hacia Barfüsserplatz, una de las plazas más importantes de Basilea.
Aquí se encuentra la Barfüsserkirche, una iglesia de origen medieval que actualmente forma parte del Museo Histórico de Basilea.
La plaza es además un buen punto para hacer una pequeña parada antes de continuar hacia uno de los grandes imprescindibles de la ciudad.
6. Catedral de Basilea
La Catedral de Basilea (Basler Münster) es probablemente uno de los edificios que más te llamarán la atención durante tu visita.
Sus torres y su característica fachada de piedra dominan buena parte del casco histórico.
Aunque la iglesia ya merece una visita por sí misma, uno de los mejores motivos para acercarse hasta aquí es disfrutar de las vistas desde la zona conocida como Pfalz.
7. Casco antiguo
A partir de aquí puedes dedicar un rato simplemente a caminar por el casco histórico.
Algunas de las calles más bonitas se encuentran alrededor de Münsterplatz, Spalenberg y las pequeñas callejuelas que conectan las diferentes plazas.
No intentes verlo todo siguiendo una ruta estricta. Parte del encanto de Basilea está precisamente en ir descubriendo pequeñas plazas, fuentes y edificios históricos mientras caminas.
8. Mittlere Brücke
Después de recorrer el casco antiguo puedes dirigirte hacia el Mittlere Brücke, el Puente Medio.
Es uno de los grandes iconos de Basilea y conecta Grossbasel con Kleinbasel atravesando el Rin.
Aunque el puente actual fue construido en 1905, ya existía otro puente en este mismo lugar desde la Edad Media.
Te recomiendo cruzarlo caminando y detenerte a mitad del puente para disfrutar de las vistas.
9. Paseo junto al Rin
Una de las mejores cosas que hacer en Basilea es simplemente pasear junto al Rin.
Puedes recorrer parte de la orilla, sentarte un rato y observar cómo transcurre la vida de la ciudad alrededor del río.
En los meses de buen tiempo, las orillas del Rin se llenan de un ambiente especialmente agradable.
10. Kleinbasel
Al otro lado del río encontrarás Kleinbasel, una zona con un ambiente diferente al del centro histórico de Grossbasel.
Aquí puedes terminar el día paseando tranquilamente junto al río, tomando algo o disfrutando de las vistas del casco histórico al otro lado del agua.
11. Fuente de Tinguely
Para terminar la jornada puedes acercarte hasta la Fuente de Tinguely, una de las obras más curiosas de Basilea.
La fuente fue creada por el artista suizo Jean Tinguely y está formada por varias figuras mecánicas que se encuentran en movimiento constante.
Es una parada breve, pero muy recomendable si te interesa el arte contemporáneo.
Otras cosas que ver en Basilea
Musea Suizo del Papel
Una buena opción para empezar el día es el Basler Papiermühle, el Museo Suizo del Papel, la Escritura y la Imprenta.
Está situado en una antigua fábrica de papel junto al canal de St. Alban y permite conocer cómo se fabricaban tradicionalmente el papel y otros elementos relacionados con la escritura y la impresión.
Barrio de St. Alban
Después del museo puedes aprovechar para pasear por St. Alban, uno de los barrios con más encanto de Basilea.
Es una zona mucho más tranquila que el centro y combina antiguas casas, canales, vegetación y rincones junto al agua.
Museo Tinguely
Si te gusta el arte contemporáneo, puedes continuar hacia el Museo Tinguely.
El museo está dedicado a Jean Tinguely, uno de los artistas suizos más importantes del siglo XX, y reúne una amplia colección de sus obras.
Es una visita especialmente interesante si quieres descubrir una faceta de Basilea diferente de su arquitectura histórica.
Solitude Park
Después del museo puedes dar un paseo por Solitude Park, situado junto al Rin.
Es un espacio agradable para caminar y descansar, especialmente si hace buen tiempo.
Dreiländereck: el punto donde se encuentran tres países
Una de las curiosidades de Basilea es su situación junto a las fronteras de Suiza, Francia y Alemania.
En la zona conocida como Dreiländereck encontrarás el famoso monumento que marca el punto de encuentro de los tres países.
Es un lugar bastante diferente de los monumentos históricos del centro y puede ser una buena forma de terminar tu recorrido por Basilea.
Excursiones desde Basilea
Una de las grandes ventajas de viajar a Basilea es que no necesitas limitarte a conocer la ciudad.
Su ubicación junto a Francia y Alemania la convierte en una base estupenda para descubrir otros lugares de la región.
Por eso, si tienes más de un fin de semana o quieres añadir alguna excursión a tu viaje, tienes muchísimas opciones.
Entre las más interesantes están:
- Colmar, en Francia.
- Estrasburgo, en Francia.
- Friburgo de Brisgovia, en Alemania.
- Selva Negra, en Alemania.
- Ribeauvillé, en Alsacia.
- Titisee, en la Selva Negra.
- Europa-Park, en Alemania.
- Berna, en Suiza.
- Lucerna, en Suiza.
- Zúrich, en Suiza.
Dónde alojarse en Basilea
Para una escapada de dos días, lo más práctico es alojarse cerca del centro histórico.
Dormir en el centro te permitirá salir directamente caminando hacia muchos de los principales lugares turísticos.
Por otro lado, alojarse cerca de Basel SBB puede ser especialmente interesante si tienes pensado realizar excursiones desde Basilea, ya que tendrás muy fácil acceso a los trenes.
Nosotros estuvimos alojados en un apartamento cerca del centro histórico.
Antes de reservar, comprueba también si el alojamiento incluye la BaselCard.
BaselCard: ¿merece la pena?
Si te alojas en un hotel, hostel o B&B participante de Basilea, puedes recibir la BaselCard, que ofrece diferentes ventajas y descuentos durante tu estancia.
Entre sus ventajas se incluyen descuentos del 25 % en diferentes actividades culturales y de ocio, como determinadas visitas guiadas, paseos en barco por el Rin, el Zoo de Basilea y varios museos.
Además, permite utilizar determinadas opciones de transporte público dentro de la zona cubierta por la tarjeta.
Importante: la BaselCard no cubre desplazamientos a destinos situados fuera de su zona, como Francia o el Vitra Design Museum.
Cómo moverse por Basilea
Para visitar los principales lugares turísticos, caminar es probablemente la mejor opción.
El casco histórico es bastante compacto y muchos de los lugares imprescindibles están a poca distancia unos de otros.
Para los puntos más alejados, como algunos museos o Dreiländereck, puedes utilizar la red de transporte público.
También existe la posibilidad de recorrer la ciudad en bicicleta.
Qué comer en Basilea
Durante tu visita puedes aprovechar para probar algunos platos y productos típicos de Suiza.
Algunas opciones que puedes buscar en los restaurantes locales son:
- Rösti, uno de los platos suizos más conocidos.
- Fondue, especialmente si viajas durante los meses fríos.
- Raclette.
- Basler Läckerli, un dulce tradicional de Basilea.
- Diferentes tipos de quesos y embutidos suizos.
Y, por supuesto, no te vayas de Basilea sin probar alguno de sus famosos chocolates suizos.
Recuerda que Suiza es uno de los países más caros de Europa, una buena opción si quieres ahorrar dinero durante tu viaje es ir a COOP. En este supermercado encontrarás comidas preparadas y bocadillos.
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